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La Casa del Migrante en Tijuana recibe migrantes hombres y tiene cupo para 180 personas. La labor de la Casa se desarrolla en cinco niveles:
Director: P. Luiz Kendzierski, C.S. Casa
del Migrante en Tijuana, A.C.
DIRECCIÓN EN LOS ESTADOS UNIDOS CONTACTO PARA GRUPOS DE
VISITAS A LA CASA DONACIONES A:
CASA DEL MIGRANTE: TIJUANA
With the foundation of the Casa del Migrante in Tijuana on April 4, 1987, the Scalabrinians (Missionaries of Saint Charles) opened a new door in their mission to serve migrants: a ministry of accommodation and hospitality on the borders of North America. Since its foundation, the Casa has received nearly 160,000 migrants, the majority coming from Mexico, as well as Central and Latin America, Asia, Africa, and Eastern Europe. In the past 5 years, approximately 65% of our guests have been migrants deported from the United States. The Casa del Migrante in Tijuana receives male migrants and has the capacity to accommodate 180 people. The services the Casa offers can be divided into 5 categories:
The Casa del Migrante in Tijuana functions thanks to:
Director: P. Luiz Kendzierski, C.S. Casa
del Migrante en Tijuana, A.C.
DIRECCIÓN EN LOS ESTADOS UNIDOS CONTACTO PARA GRUPOS DE
VISITAS A LA CASA DONACIONES A:
Casa del Migrante or Scalabrini CenterOpportunity to Know the Shelter and the Migrants
The Casa del Migrante, or Scalabrini Center, is a shelter for male migrants, 18 years and older, who are on their way to the United States or have been deported. It was opened in April,1987. Since its inauguration, 170,000 people have stayed here. The Casa del Migrante offers housing for up to 12 days and can shelter up to 180 people. It provides food, housing, showers, personal hygiene products, clothing shoes, medical care, spiritual guidance, job opportunities, and money order and saving services. Furthermore, there are interactive activities that help increase individual self-esteem. Our goal is to create a place where each migrant feels safe. Speakers provide education about human rights, family values, sexual health, HIV, and addictions. Moreover, the Casa del Migrante has programs with high schools, universities, and church groups. For example, the Blanket Project does drywall installation in the community. This project was initiated when two children died from the cold of winter five years ago. What began as caring groups handing out blankets in the community has now evolved into a drywall service that helps to keep entire homes warmer during the winter. And this project benefits both residents and volunteers. The residents now have warmer homes while in exchange volunteers come to know the families and their stories. In addition to the Blanket Project, there are other projects such as working with orphanages and nursing homes. Here the work usually entails painting or delivering donations of cleaning supplies and clothing. There are also cultural activities like visiting the city museum, which traces Mexican culture from its ancient roots among the Aztecs, Mayans, and others to its present day expressions. It is possible to tour the Mexico and United States border along the memorial fence to see the numerous crosses that represent migrants who have died trying to cross into the United States of America. At the Scalabrini Center, there is a talk explaining its mission and the realities of migration, along with a documentary presenting the journey of the migrant.
The Director of the Scalabrini Center,
NOTICIA DE TIJUANA
Crece muro en Tijuana ![]()
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20th aniversario Casa del Migrante en Tijuana
Testimonio de un Migrante
Yo soy Ernesto Cuevas de Honduras,y realmente en mi país ganaba muy poco, por eso decidí ir al otro lado. Así que viajé a Guatemala desde Honduras en una camioneta, cuando llegué a Guatemala, me fue medio mal, después de un rato en Guatemala, me crucé a Chiapas, por Comitán, de Comitán con mucho esfuerzo viajé hasta Arriaga, Chiapas. Cuando pasábamos por Mapastepec se subieron unos quince muchachos, creíamos que también eran indocumentados con ganas de ir al otro lado, pero cuando el tren estaba por una zona bien solitaria gritaron que eran de la ¨ Mara Salvatrucha ¨ éstos traían pistolas, cuchillos y nos asaltaron, a mi me quitaron dinero y la poca ropa que traía, pero no me dejé así nada mas, me puse agresivo y que me dan con el cuchillo en el brazo y de todos modos me quitaron todo, me bajé, después cuando me recuperé, tome un tren que iba para Oaxaca, a Matías Romero, después tomé otro tren que iba a Puebla, cuando por fin llegué a Puebla, tomé otro tren a Ciudad de México y de ahí otro a Guadalajara, Jalisco. Cuando el tren se paró en un pueblo cuando estaba en camino a Mexicali, Baja California, me bajé para pedir comida en una casa, porque en todo el tramo que recorrimos de Guadalajara a Sinaloa, la Organización Cáritas deja en la orilla del tren comida y agua y los que viajamos lo tomamos para repartirlo, pero en ese tramo no dejaron, así que me bajé para pedir comida, porque ya tenía muchísima hambre, caminé como cincuenta metros y no me di cuenta que el tren se estaba moviendo porque siempre pita antes de arrancar, pero esta vez no pitó, así que agarré la comida que pude la metí en mi bolsa y corrí para alcanzarlo, pero al tomar el tren me caí y el tren me arrastró por un gran tramo, yo no podía pararme, la fuerza es mucha, aparte que tenía en la mente a los compañeros que murieron, pero por fin me pude levantar y me logré subir. Por fin llegué a Mexicali y como todos, no sabía para donde ir, llegó la noche y yo caminando por la calle, me tocó dormir ahí, así que me aguanté un frío tremendo, dormí bajo un árbol y tenía mucha hambre y cuando menos me lo esperaba, se apareció la policía, pero menos mal la policía de Mexicali, no es como la de acá (Tijuana), me preguntaron mi nombre y a donde iba, yo les dije mi nombre y que quería cruzar para el ¨ otro lado ¨ pero que acababa de llegar y no tenia donde dormir, ellos me dijeron si quería ir a un albergue y pues claro, me subí a la patrulla y me llevaron a un albergue, el ¨Albergue Betania ¨ ahí me quedé tres días, conseguí trabajo y me recuperé un poco. En el albergue Betania conocí a unos chamacos que me dijeron que me fuera por San Luís Río Colorado, Sonora, está muy cerca de Mexicali, así que me fui por ese rumbo, y si, fue muy fácil cruzar por ahí, caminé poco y llegué a una estación de trenes y esperé como tres horas y pasó un tren cargado de carros y me subí, todavía me acomodé en un carro bien cómodo, como dos horas después, en un cruce donde hay una especie de semáforos, nos tocó el rojo y el tren se paró y porque estaba, para mi mala suerte, ¨ migra gringa ¨. Me vieron, me bajaron y me echaron por Mexicali, así que me regresé al Albergue Betania. Me quedé otros días hasta que unos compañeros mexicanos me animaron a regresar por San Luís Río Colorado, lo intentamos otra vez y salió bien, pero no sé de donde apareció la patrulla fronteriza y nos correteó, pero nos escapamos y nos escondimos en unos árboles bien frondosos, nos subimos y nos quedamos quietos un rato largo, más tarde llegó un señor en un carro, parecía un taxi, nos vió y nos preguntó riendose que hacíamos ahí escondidos arriba del árbol, le dijimos que escondiéndonos de la ¨ migra ¨, le dijimos por que parecía mexicano, nos dijo que bajáramos que ya no había nada y que él nos llevaba cerca de Coachella, California, donde podíamos tomar un tren que pasaba a un lado del pueblo. Nos deportaron otra vez por Mexicali, y comentamos otra vez con estos muchachos que por dónde seria bueno pasar y acordamos intentarle por Algodones, y le brincamos por ahí, pero el calor por ahí es bien duro, porque es desierto, así que yo caminé solo como quinientos metros, me di cuenta que ni agua traía y que el camino era largo y mejor me regresé para el lado mexicano, me fui a Mexicali, ahí trabajé con una señora, Doña Paula, ella me ayudó mucho, hasta que un día le dije que le intentaría por este lado (Tijuana), así que cuando llegué aquí a Tijuana, me fui a Playas, esperé la noche y traté de cruzar, caminé unos mil quinientos metros, pero había mucha niebla y me servía para que no me vieran, pero yo tampoco veía nada, así que mejor me regresé otra vez a este lado mexicano. Por la mañana en playas, vi que había un ¨ gringo ¨ que me llamaba, pero me dije, yo po rqué le voy hacer caso a este ¨ gringo ¨ pero me dió curiosidad que estaban pegando unas figuras de muertos (Refiriéndose al cartel de protesta de Coalición pro defensa del migrante, en la que se pegaron siluetas de personas tratando de cruzar el muro) además las estaban filmando los de la tele, así que me acerqué y resulta que el ¨ gringo ¨ no era ¨ gringo ¨ era el Padre de esta casa (Padre Luiz Kendzierski, director de la casa del migrante en Tijuana) entonces se acercó una mujer con un sombrero, que me dijo que era de Guatemala (Claudia Smith) me preguntaron que de dónde era y a dónde iba, y les contesté que a Estados Unidos y que con esas figuras de muertos no me iban a espantar, pero me explicaron que ellos apoyaban a los migrantes, me dieron una revista y bueno entendí que están de nuestro lado, así es como llegué aquí (Casa del Migrante en Tijuana). Me da gusto que existan casas como ésta que te apoyan en tu peor momento, porque en la calle hay gente que nunca ha sufrido y cuando le pides ayuda, hay ocasiones en que te avientan la puerta en la cara, por ahora si no logro cruzar a ¨ el otro lado ¨ me pienso ir a Ensenada, Baja California, porque sé algo de pesca y ahí es puerto. Bueno, pues esa es mi historia.
COMUNICADO DE PRENSA "Al forastero lo amaráas como a ti mismo" Lev. 19:33-34
A los medios de comunicación: Inspirados por la Palabra de Dios en la imagen del buen samaritano, hacemos nuestra voz de los Obispos latinoamericanos reunidos en el Santuario de Aparecida, Brasil, que proclamaron: “Entre las tareas de la iglesia a favor de los migrantes esta indudablemente la denuncia profética de los atropellos que sufren frecuentemente, como también el esfuerzo por incidir, junto a los organismos de la sociedad civil, en los gobiernos de los países, para lograr una política migratoria que tenga en cuenta los derechos de las personas en movilidad. Debe tener presente también a los desplazados por causas de la violencia. En los países azotados por la violencia, se requiere la acción pastoral para acompañar a las victimas”… (Numero 443). NUESTRO QUEHACER La respuesta ha sido y sigue siendo inmediata, ofreciendo servicios de asistencia básica en forma totalmente gratuita y desinteresada de manera integral, promoviendo los derechos de la persona migrante. Durante estos años hemos continuado una tradición de servicio, de acogida, de escucha, siendo testimonio de la Iglesia y la sociedad Civil de autentico amor evangélico, sin distinción de nacionalidad, raza, cultura, religión, entre otros. Nuestras Casas son polo y modelo de actuación social para instituciones y organismos de la sociedad civil a nivel nacional e internacional. Reafirmamos nuestro ejercicio desde la perspectiva de los derechos humanos, rechazando proféticamente toda actitud de exclusión, criminalización y penalización del migrante así como de nuestros agentes de la Pastoral de Migrantes que colaboran en nuestras Casas. Reconocemos en todo migrante los valores culturales, religiosos y humanos. CASA DEL MIGRANTE LUGAR DE ENCUENTRO La Casa del Migrante robustece su autoridad moral por el permanentemente servicio, realizado con transparencia, honestidad y justicia, que la posiciona como interlocutora incuestionable ante las autoridades a fin de generar nuevas prácticas e iniciativas de leyes migratorias más justas para la situación actual de la migración. La Casa del Migrante siempre se ha preocupado por ofrecer formación humana y religiosa a distintos niveles, a instituciones o personas que participan en el servicio y atención a las personas migrantes: servidores, voluntarios, bienhechores, académicos y otros. Este tipo de formación es a través de la experiencia del encuentro y del estudio, creando una sensibilización en la ciudadanía, la iglesia y las instituciones académicas. CASA DEL MIGRANTE: PERFIL Y CARACTERISTICAS La Casa del Migrante es una institución cuya finalidad es albergar y ofrecer servicios gratuitos a migrantes en transito. Apoyados por la solidaridad y generosidad del pueblo, hemos podido ofrecer los servicios de: Alberge temporal, alimentación, ropa, artículos de aseo personal, atención a la salud, apoyo emocional, accesoria jurídica, espiritual y humana, promoción y defensa de los derechos humanos, área de Trabajo Social, posibilidad laboral, platicas de orientación y formación así como comunicación con sus familias. Las Casas del Migrante tenemos un solo camino, identidad y voz. Casa del Migrante en Tijuana, A.C., Instituto Madre Asunta, A.C., Centro de Atención al Migrante Exodus en Agua Prieta, Sonora, Centro de Atención al Migrante y Necesitado en Altar, Sonora, Casa el Migrante en Juárez, A.C., Casa del Migrante Nazareth, A.C. en Nuevo Laredo, Tamaulipas, Alberge del Migrante de Nuestra Señora de Guadalupe, A.C. en Reynosa, Tamaulipas, Casa del Migrante San Juan Diego y San Francisco de Asis, A.C., en matamoros, Tamaulipas, Centro del Refugio de Migrantes de la Capilla Cristo Resucitado, en Tampico, Tamaulipas, Casa de la Caridad Cristiana en San Luis Potosí, S.L.P, Frontera con Justicia, A.C. en Saltillo, Coahuila, Alberge Decanal Guadalupano en Tierra Blanca, Veracruz, Casa del Forastero Monseñor Guillermo Ranzahuer en Acuyacan, Veracruz, Hogar de la Misericordia en Arriaga Chiapas, Hermanos en el Camino en Ixtepec Oaxaca, Casa del Buen Samaritano en Oaxaca Oax., Casa el Forastero Santa Martha en Monterrey Nuevo León. Celebracion Eucaristica VII Taller Nacional de Formación para Agentes de Pastoral Migratoria. Tijuana B.C. Septiembre 13, 2007
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