TRABAJADORES AGRÍCOLAS TEMPOREROS EN CHIAPAS MÉXICO.

    La dinámica migratoria como causa de la extrema pobreza, desempleo y él devalúo de los productos agrícolas, ha marcado 2 tendencias de destino como medio de subsistencia para muchos guatemaltecos, que permite hacer frente a la precaria situación económica que afronta nuestro país y que se agudiza con el transcurrir del tiempo, las tendencias de destino que se pueden enmarcar son:

  • 1- La emigración de las personas del campo netamente campesinas hacia las principales ciudades del pais, y

  • 2- La emigración internacional de los trabajadores agrícolas hacia distintas fincas del Estado de Chiapas México que en un 82% lo constituyen hombres y en un 18% mujeres, para realizar un trabajo agrícola temporal en cultivos de café y frutas, entrando a territorio mexicano por las fronteras de El Carmen Malacatan, San Marcos y la de ésta ciudad, en virtud que en las mismas operan consejeros de empleo, plenamente autorizados por el Ministerio de trabajo y previsión social, para realizar la labor de contratación.

    Muchas veces, es a partir de la contratación que realizan los llamados contratistas, donde se dan una serie de irregularidades, por lo que desde nuestro país se vulneran los Derechos de los trabajadores, como por ejemplo engaños en condiciones de trabajo a donde irán a trabajar, y donde la intervención de nuestras autoridades de la localidad no tienen mayor relevancia en contrarrestar las irregularidades, que en determinadas ocasiones el trabajador agrícola temporero no se anima a denunciar diversas actitudes por temor a que en futuras ocasiones no sea contratado.

    Como Oficina de Derechos Humanos, es de suma preocupación la situación a la que se ve expuesta y en la que se encuentra este sector de la clase trabajadora guatemalteca en los centros de trabajo del Estado de Chiapas, quienes son sometidos a
jornadas de trabajo excesivas (de 5:00 AM a 6:00 PM en muchas ocasiones), malos tratos verbales de parte de caporales y patronos, engaños en las situaciones laborales, que como se indicó, muchas veces se da desde los centros de contratación y otras en las fincas a las cuales aportarán su mano de obra explotada, trabajar obligadamente los días domingos y los días de asueto, pagándoselos como dia normal, y la desigualdad frente al trabajador Mexicano que trabaja menos horas y gana cinco pesos más.

    Cabe, hacer mención a manera de referencia, de un caso muy especial que llama mucho la atención, que suscito en el mes de Marzo del presente año, en que 173 trabajadores agrícolas del departamento de Huehuetenango (entre ellos hombres, mujeres y niños), después de 6 semanas de realizar el trabajo de corte de café y limpia, por 36 pesos el dia y con jornada de trabajo de 5: 30 a 6:00 PM, en las fincas liquidámbar y la Cruz, ambas del estado de Chiapas, fueron despedidos por los patronos al terminar la cosecha, sin hacerles efectivo ningún pago, por el trabajo desempeñado, justificando los patronos no tener dinero para pagarles, por lo que fueron expulsados por la fuerza de ambas fincas, quedando dichos trabajadores en las calles de Tapachula sin dinero y hasta mendigando alimentos para los niños que llevaban consigo y a la espera de una respuesta pronta y efectiva de las autoridades laborales Mexicanas.

    Tomando en cuenta todo lo anterior, es incoherente e indignante que nuestro gobierno a través de sus instituciones creadas para ése fin, por medio de acuerdos binacionales con el gobierno mexicano no exija y garantice el respeto y cumplimiento de los derechos sociales mínimos de los trabajadores agrícolas guatemaltecos que se encuentran aportando mano de obra barata y explotada en las fincas agrícolas del área de Chiapas México.

    Foto: Archivo ODH –CM-


    De cara a la problemática que afrontan nuestros connacionales, la oficina, conjuntamente con la Pastoral de movilidad humana de la Diócesis de San Marcos, han tomado diversas acciones que tiendan a contrarrestar en alguna medida la vulnerabilidad de los agrícolas temporeros en el área del Soconusco de la república Mexicana, acciones que van desde una labor de información a los trabajadores agrícolas temporeros sobre sus derechos humanos y laborales en territorio mexicano, tanto desde los lugares de mayor desarraigo como en los púntos de contratación; canalización de demandas sobre la materia a instituciones mexicanas creadas para velar por los derechos humanos y laborales del trabajador y el monitoreo de la situación laboral de los temporeros en toda la zona de Chiapas, hasta la formulación de propuestas a nivel general a instancias gubernamentales del ramo laboral en nuestro país, que vayan en beneficio de dicho sector vulnerable.

Nuestra preocupación por la problemática que afrontan nuestros hermanos guatemaltecos en México, fue compartida con la Mesa Nacional para las Migraciones de Guatemala (MENAMIG) para que de manera conjunta se coordinaran acciones que permitieran de alguna manera tener un acercamiento con autoridades superiores del Ministerio de Trabajo, a los cuales, dada la situación se les han planteado propuestas en favor de los temporeros, como por ejemplo:

  • Tener un mejor control del temporero en cuanto a su contratación, y el cruce de la frontera.

  • Impedir la conducción de trabajadores a fincas donde sea manifiesto suscitar constantemente problemas de cualquier naturaleza con patronos.

  • Realizar reuniones de manera constante y permanente con organizaciones tanto Mexicanas como Guatemaltecas, con la finalidad de evaluar la situación de los temporeros.

    Sin embargo, pese a que ya se tuvo un acercamiento con el Ministro de Trabajo y previsión social de nuestro país, se pone de manifiesto la falta de voluntad en hacer efectivas tales propuestas, en virtud que las mismas se han quedado únicamente escritas en papel, pero no se han puesto en practica.

OFICINA DE DERECHOS HUMANOS, CASA DEL MIGRANTE.
TECUN UMAN, SAN MARCOS, GUATEMALA, SEPTIEMBRE DE 2002.