|
|
|
Casa del Migrante Nazareth
MILENIO.COM Conmemoran Día del Inmigrante en Nuevo Laredo
![]() ![]() Con un concierto y una peregrinación se conmemorará este fin de semana el Día del Inmigrante en esta ciudad.
PRESENTACION DE LA CASA DEL MIGRANTE "NAZARETH"• Descargar Presentación Casa del Migrante Nvo. Laredo Tamps.
___________________________________________________________________
Necesidades de la Casa Del Migrante en Nuevo Laredo
Necesidades de la Casa Del Migrante en Nuevo Laredo 4 baños en patio. Con la habilitación de la nueva entrada y oficina de recepción de los migrantes, es urgente construir unos baños externos e reinstalación de los lavaderos para los migrantes. Trabajos de albañilería, cerrajería, pintado y electricidad para terminar cuartos y baños destinado a grupos de experiencia “Casa Del Migrante: lugar de encuentro!” Arreglo y limpieza de regadera de los migrantes, actualmente en condiciones precarias. Conmutador: con la extensión de servicios y nuevas áreas de la Casa Del Migrante (nueva entrada, 2 nuevas oficinas, oficina de derechos humanos del migrante….) se ve la necesidad de poder tener un conmutador para la línea telefónica. Boiler para calentar el agua en la cocina. Aire acondicionado para las 2 oficinas de entrevistas y para la oficina de derechos humanos.
La Casa del Migrante “Nazareth” es una institución de la Diócesis de Nuevo Laredo, administrada y dirigida por los Misioneros Scalabrinianos, para la atención del fenómeno migratorio en esta región fronteriza. Nuestra Institución fue creada gracias a la iniciativa y el apoyo de muchas personas de buena voluntad e instituciones sensibles al sufrimiento e inseguridad de las personas que tienen que migrar por diversos motivos, dentro y fuera del país. La Casa del Migrante “Nazareth” es el testimonio visible de solidaridad y servicio de la Pastoral Migratoria, de la Iglesia y de la ciudadanía en general.
-Alojamiento temporal (la duración de la permanencia en la CMN es transitoria y depende de las necesidades y del comportamiento)
La dirección se reserva el derecho de admisión.
La Casa Del Migrante “Nazareth” de la Diócesis de Nuevo Laredo, Tamaulipas, es una nueva realidad que responde al grave fenómeno de la migración que afecta a esta ciudad desde hace varias décadas. Hasta febrero de este año, la iglesia local ha respondido con grade corazón a las necesidades de miles de migrantes con servicios de comida, ropa, medicinas, albergue, asesoría humana y espiritual... Ahora desde esta nueva estructura, que puede hospedar a 120 personas, se puede continuar este servicio con mayor eficacia y organización recibiendo a los migrantes “como merecen, como personas con derechos y dignidad”, afirmó el Sr. Obispo Ricardo Watty Urquidi, el mismo día de la inauguración. Como en todas las casas del migrante varios son los voluntarios, hombres, mujeres, jóvenes y adultos que prestan su servicio en las diversas áreas... sin ellos y sin los bienhechores nuestras casas del migrante serían un sueño irrealizable. Fue considerable también el trabajo del patronato que se constituyó desde el comienzo del proyecto. Algunos de los miembros del patronato siguen siendo ahora parte de la mesa directiva de la nueva Asociación Civil que dirigirá esta institución. Los Misioneros Scalabrinianos, continuando con el nuevo modelo pastoral de inserción en el campo migratorio ya exitosamente implementado en Agua Prieta, Sonora, comenzaron a apoyar y asesorar la labor de esta diócesis desde octubre del 2003 con un equipo de 2 voluntarios, un laico en misión y un religioso. En varias ocasiones miembros de la Red Casas del Migrante “Scalabrini” impartieron talleres y cursos de formación a los agentes de pastoral migratoria y al equipo de voluntarios. Esta nueva presencia en el corredor noreste del flujo migratorio hacia EUA, caracterizado por su dramaticidad y cantidad, es un eslabón más de una cadena de solidaridad y apoyo al migrante en su peregrinar, además de ser una respuesta fiel al carisma que Dios les ha encomendado a los scalabrinianos en la Iglesia, a través del Beato Scalabrini. Son varios los campos de acción que componen una correcta pastoral migratoria; en estos años se ha comenzado con algunos y todos con buenos resultados. Recordamos por ejemplo la obra de sensibilización a la ciudadanía y a la misma iglesia local, a través de marchas, celebraciones, conmemoraciones, llamados a la solidaridad. Sin duda otro ejemplo es el testimonio de servicio y diaconía ofrecida a miles de migrantes que han encontrado un techo y un descanso en su largo caminar. Se está trabajando ahora en el segundo paso, inportante como el primero y que de éste toma su fuerza testimonial. Ser profeta y saber denunciar las injusticias que padecen los migrantes que llegan a la ciudad, es la otra cara de la moneda que necesita una verdadera pastoral migratoria. El migrante, categoría de pobre que se caracteriza por su vulnerabilidad, es constantemente explotado, usado, violado en sus derechos, víctima y fácil “carnada para los coyotes o pateros”, que lo ven como fuente económica por la misma situación y necesidades que presenta. En varias ocasiones los explotadores visten uniforme, y se amparan detrás de su “status” para ampliar aun más la cadena de abusos y violaciones. La necesidad de una acción pastoral que contemple un centro de derechos humanos para el migrante, se hace siempre más urgente. En realidad un grupo de personas de buena voluntad ha comenzado a recibir capacitación inicial sobre el tema de parte del equipo del Centro de Derechos Humanos de ciudad Juárez, pero todavía hay mucho camino para recorrer para poder llegar a tener una oficina, que con el tiempo se vuelva voz profética de los que no tienen voz. Seguramente, como en otros lugares Dios pondrá los medios y circunstancias para que se pueda concretar también este sueño. CASA DEL MIGRANTE “NAZARETH”- NUEVO LAREDO The Casa del Migrante “Nazareth” in the Diocese of Nuevo Laredo, Tamaulipas (on the border with Laredo, Texas), was created in response to the high level of migrants passing through the area in the past few decades. Since February of this year, the local Church has responded to this new reality and the needs of migrants with profound compassion, providing food, clothing, medical care, lodging, and humanitarian and spiritual assistance and attention. Through the new Casa, which can hold 120 guests, we are able to continue our service to migrants more efficiently and with better organization. Accordingly, we are able to receive migrants in to the Casa “as they deserve, as persons with rights and dignity,” as enumerated by Bishop Ricardo Watty Urquidi, at the inauguration of our new structure. As in all of the Casas del Migrante, we are proud to function through the hard work of volunteers (young and old, women and men) who serve immigrants in various ways. Without them and their unending service, our Casas would only be unrealized dreams. In addition, the work of the board of directors has been considerable since the beginning of the project. A few members of the board are still part of the directors of the new Civil Association that will direct the Casa. The Scalabrinian Missionaries, in continuing the new pastoral model serving the migrant community, already in Agua Prieta, Sonora, began its support and assessment of this Diocese in October 2003 with two volunteers, one lay missionary and one with religious affiliation. On various occasions, members of the Scalabrinian Casa del Migrante network has offered workshops and courses to aid in the training and education of the volunteers and pastoral officials. We are currently operating in the second wave of the Scalabrini Casa, as important as the first, and it is from this that we find strength. We believe that, to be a prophet and denounce the injustices that migrants face in this city is the other side of the coin that must be expressed in this Casa and its service to migrants. Migrants, characterized by their poverty and vulnerability, are constantly exploited, used, violated, seen as “easy victims” for coyotes, and as part of an unending flow of cheap labor. Those who exploit migrants often appear kind and protective, to distance themselves from the horror stories of the job, though they continue the chain of abuses and rights violations. Thus, the necessity for pastoral action to create a center for human rights among migrants is striking and urgent. Recently, the Center of Human Rights in Ciudad Juárez, México has begun training on this issue, yet there is still much work to be done in order to provide a voice to the marginalized. Surely, as in other places, God will provide the materials and circumstances to help bring this dream to reality.
Tomado de : Migrantes – Revista de Información y Pastoral Migratoria.Año X / No. 2 / julio-diciembre 2004 |
|
| S |